¡Pero no solo playa!

Porto Pollo ofrece diversión y relax también en tierra firme. El alquiler de bicicletas y escúteres – frente al complejo – hace que esta residencia de vacaciones se convierta en el punto de partida para agradables paseos o excursiones por la zona, para descubrir el increíble paisaje gallurense. Asimismo, existen pequeños campos de fútbol y tenis, que se encuentran a pocos minutos a pie.

¿Una buena cena o productos típicos?

No es difícil. En un radio de 200 metros, desde donde se encuentra el complejo, existen restaurantes, heladerías y pequeños supermercados a los que se puede acceder a pie, sin tener que coger el coche.